| 12/04/01, 13:04 (Hora de México DF) Itatí y Eduardo: Enamorados de la pantalla grande (México HOY)
Ciudad de México, 4 de diciembre. Eduardo Santamarina e Itatí Cantoral consideran que el hecho de debutar juntos en cine, como pareja romántica en la cinta Ya no los hacen como antes, “es de buen augurio”. Alejados de toda etiqueta y convencidos de que “no somos actores de televisión o de teatro o de películas, sino sólo actores y ya”, Eduardo Santamarina e Itatí Cantoral consideran que el hecho de debutar juntos en cine, como pareja romántica en la cinta Ya no los hacen como antes, “es de buen augurio”. La trama central de Ya nos los hacen como antes, dirigida y producida por Fernando Pérez Gavilán, plantea la idea de que nunca es tarde para amar, a través de los personajes que interpretan Silvia Pinal y Gonzalo Vega, pero también aborda los conflictos y la falta de compromiso que permean las relaciones amorosas entre los jóvenes a últimas fechas. Cada uno por su lado y juntos en teatro y telenovela, Santamarina y Cantoral se han anotado buenos logros en sus respectivas carreras; sin embargo, “nos hacía falta incursionar en cine y qué mejor que sea justo ahora y compartiendo escena”, opinó el actor. Con la tranquilidad de que sus gemelos están bajo el cuidado de “mami suegra”, dijo Eduardo, el matrimonio ocupa sus días enteros, desde hace una semana, en interpretar a Perla y Bruno, “una pareja como hay muchas ahora, de chavos impulsivos y enamorados pero que le temen al compromiso. “Es una de las cosas que nos atrajo de este proyecto, que si bien es una comedia ligera, sencilla, de enredos que divertirán y entretendrán al público, también habla de cosas importantes en la vida cotidiana, respecto a lo difícil que resulta a veces tener una vida romántica estable, independientemente de la edad”, señaló. “Mucha gente termina una relación, sea por divorcio o por viudez y se repliega a cuidar a sus hijos, se olvida que es una persona y que necesita amar y ser amado. En este caso no, los personajes de Silvia y Gonzalo se avientan a intentarlo de nuevo”, contó Eduardo. En cuanto a la pareja que interpretan él y su esposa Itatí, dijo: “En pantalla se reflejará el problema de los jóvenes que se aman pero que no se convencen de que el matrimonio es una buena opción; actualmente muchos prefieren irse a vivir juntos y ya, piensan que así, si no funciona, ella se lleva su cepillo de dientes y él sus calzones y ya estuvo. No, así qué fácil, hay que comprometerse”, comentó. Acostumbrados a tocar puertas y luego de años de intentos vanos por entrar al mundo cinematográfico, único medio que les faltaba por experimentar, Eduardo e Itatí están al fin en un foro de filmación —de hecho, en locaciones de esta ciudad—, y esperan que este trabajo sirva para dar continuidad a su trabajo en cine. “Cuando hablo de tocar puertas me refiero a asistir a audiciones y a trabajar bien, a hacer lo mejor que puedes en cada trabajo, sea de televisión o de teatro, y ahora este de cine. Es decir, no necesitas hacer puño tu mano y tocar una puerta, sino demostrar cotidianamente que tu trabajo vale, que puedes hacerlo bien si te dan la oportunidad”, explicó Santamarina. Curiosamente, esta cinta les llegó como caída del cielo: “Nos habló Fernando, nos dijo que nos quería juntos, leímos el guión y nos encantó. Luego vimos quién estaba en el reparto y nos encantó más, ¡no lo podíamos creer! De verdad es una suerte empezar en un proyecto así, con Silvia Pinal y Gonzalo Vega de compañeros. Es un agasajo y un lujo”. —¿Impone? —¡Claro!, y te mueres de los nervios, pero es delicioso tener enfrente a una señora como Silvia Pinal y que aparte te conteste un diálogo. Los estamos disfrutando mucho. —¿También disfrutas trabajar con tu esposa? —Mira, antes de comenzar a echarle el lazo a Itatí, ya la admiraba como actriz. Entonces siempre es disfrutable trabajar con ella. No lo haremos siempre, pero cuando se pueda aquí estaremos. Lo más chistoso fue que una de las primeras escenas que hicimos fue de cama y nos costó mucho trabajo. Al leerla pensamos que era pan comido, después de todo, ensayamos diario, pero nada, ya estando ahí nos pusimos muy nerviosos; era la primera vez para los dos. Sin embargo, creo que al final fue bueno que fuera ella y no otra actriz. —Tenías ganas de hacer cine, ¿es como lo imaginabas? —Sí, es maravilloso, aunque la responsabilidad es mucha porque el material es muy caro y da pena desperdiciarlo. Digo, somos humanos y nos equivocamos algunas veces, pero cuando ves que un proyecto así cuesta tanto dinero, te entra un nervio horrible, no quieres equivocarte porque sabes que cualquier error son unos pesos más a la basura. En tele, echan la cinta para atrás y grabas encima, aquí de plano es material echado a perder. Ahora, estoy emocionado por verla y eso que todavía no la terminamos, quiero verme en esa pantallota, debe ser maravilloso. Visite México HOY Regresar |