| 09/26/01, 10:22 (Hora de México DF) ‘Me encanta ser la mala’: Daniela Romo (Entrevista de México HOY)
Ciudad de México, 26 de septiembre. Daniela habló del nuevo show que está armando para el festejo de su 30 aniversario y que muy posiblemente ponga en marcha a finales de este año o principios del siguiente: Ave Fénix. A más de 30 años de haber iniciado una carrera exitosa, tanto en el canto como en la actuación y entusiasmada por hacer su primer personaje de mala en una telenovela, Daniela Romo se dice más que comprometida con el público, sus compañeros, sus productores y con ella misma, pues señala que su actuación en El Manantial dejó de ser una experimentación y la responsabilidad ahora es doble al tener la necesidad de convencer a todos de que además de una estupenda cantante, también es una buena actriz. A pesar de que su campaña de promoción de su más reciente disco ha quedado semiparalizada y de que la telenovela le absorbe mucho tiempo, la diva de cabellera larga se siente satisfecha con los resultados y rechaza cualquier tipo de comentario y crítica adversa, pues, señala, las ventas dicen lo contrario y de ahí en fuera lo demás no le importa: “No soy moneda de 100 pesos para que todos me quieran”. Entrevistada por México HOY, Daniela habló del nuevo show que está armando para el festejo de su 30 aniversario y que muy posiblemente ponga en marcha a finales de este año o principios del siguiente: Ave Fénix. —¿Háblame un poco de tu personaje de mala en El Manantial? —¡Qué bien!.. Así es: la mala, porque la antagónica es algo muy diferente. Margarita, mi personaje, es una mujer caprichosa, vanidosa, displiscente, amarga, y representa una experiencia bastante alimenticia porque yo nunca antes había interpretado a una mala. Apenas lo estoy comenzando a disfrutar, a verme en el espejo como la mala, como Márgara, y poco a poco han comenzado a salir un tono, un gesto y cualquier otra cosa que poco a poco me han ido convertido en ella. —¿Te gusta la Márgara que has visto en el espejo? —Sí, claro. Me gusta porque es alguien totalmente distinta a mí y eso me cautiva, significa todo un reto para mí darle vida en la telenovela. —¿Más adelante aceptarías seguir interpretando papeles de mala? —No lo sé... Este lo tomé porque me gustó muchísimo en particular y de momento no sé si aceptaría otros, depende de cómo sean. Márgara es un personaje bien construido y no la mala de a gratis. No. Tiene sus razones muy importantes que le dan significado a su vida, que la sustentan. —¿Luego de seis años de ausencia en telenovela cuáles son tus expectativas? —Pues antes que todo quiero tener un crecimiento personal y profesional, complacer a mis compañeros, a mis directoras, a mis productoras y sobre todo a la gente, convencerlos a todos de que puedo hacer un personaje de este tipo y de que sí soy una buena actriz. —¿Crees que será difícil en El Manantial superar el éxito que tuviste en Si Dios me quita la vida? —Antes que todo no las podría comparar una con otra. Ha habido muchísimos cambios, antes tenía muchos menos años y menos experiencia también. Aquella era otra época, parte de mi crecimiento, y ahorita en El Manantial pues lo tomó como reflejo de todo ese trabajo que he hecho a lo largo del tiempo. Nadie sabe qué puede pasar, y a una como actriz lo único que le queda es hacerle caso al corazón y hacer las cosas que una siente que te pueden ayudar a crecer tanto a nivel personal como profesional. La gran diferencia radica en que lo que hago ahora en El Manantial significa para mí ya una responsabilidad inmensa, porque tengo ya toda una gran trayectoria detrás de mí y a la cual tengo que sustentar con calidad. La gente espera mucho más de una y por ello mi responsabilidad se convierte en algo doble. —¿Ha sido fácil diversificar tu carrera en la actuación y el canto? —Sí, sí ha sido difícil. Han sido 30 años de trabajo, en los que he seguido pasos que son muy diferentes a los que las nuevas generaciones siguen ahora. Yo empecé en el teatro, seguí en el cine y la televisión, aunque también hice radionovelas y fotonovelas. A lo largo de todo ese tiempo he tenido muchos actores que realmente fueron un ejemplo para mí, mientras que nosotros no vamos a ser ni una humilde referencia para la gente joven porque ellos esperan otra cosa y el mundo en el que viven es diferente. Generalmente muchos de ellos hacen o más cine o más televisión, aunque muy pocos se han dedicado al teatro, que es así como el alma máter. —¿Ya tienes armado algún show para festejar esos más de 30 años? —Sí, sí, y aunque planeábamos ponerlo en marcha a fines de año, decidimos mejor esperar hasta febrero de 2002 para echarle todas las ganas y no tener ya más compromisos de grabación por el momento. No se trata tanto de un recorrido por mi historia musical, sino que me concretaré en el disco Ave Fénix. Todavía no sé qué vaya a hacer todavía, aunque sí sé que será algo muy diferente a lo que he hecho hasta el momento, siempre me ha gustado modificar mis espectáculos, es bueno para la gente. —¿No has contemplado un nuevo programa nocturno? —No, ahorita no, porque de momento estoy concentrada en la telenovela y en el disco y porque no sé si estaré viva en diciembre... —¿Por qué conjuntar ambos proyectos, cuando el disco era ya algo muy esperado? —Lo que pasa es que Carla (Estrada) me llamó cuando ya estaba con lo de la promoción del disco y cuando analicé la propuesta realmente me interesó mucho el papel. Aunque siempre tengo que convencer a muchas personas, yo decidí quedarme con el personaje porque verdaderamente sí me importaba mucho. —¿Qué opinas de las críticas duras que ha recibido tu disco, de que no era realmente lo que se esperaba de una cantante de tu categoría? —Pues yo realmente no he escuchado ni leído esas críticas duras que tú dices, ni tampoco me importan, porque no soy monedita de 100 pesos para gustarle a todo el mundo, ¿no? Mi público, la gente, las ventas hablan totalmente de otra cosa muy diferente, aunque, ya sabes, nunca falta a quién no le gusta tu trabajo y siempre se reciben comentarios de este tipo. Son libres de opinar lo que quieran. Visite México HOY Regresar |